Viajar en bus es de lo más popular en Chile. Y en varias rutas, las empresas que deberían competir se pusieron de acuerdo para subir el pasaje o bloquear a la competencia, entre 2009 y 2017. Hay cuatro fallos firmes —Santiago-Cartagena (2009-2010), Santiago-Curacaví (2010), los terminales del norte (2014) y 11 empresas en La Araucanía (2003-2017)— y Pullman Bus aparece en tres. La Corte Suprema (2015 y 2020) agravó las penas: el transporte público es un servicio esencial.
El bus interurbano mueve a millones de personas, sobre todo a quienes no tienen auto. En varias rutas, las empresas acordaron el precio del pasaje o bloquearon a los competidores en los terminales. La justicia lo sancionó cuatro veces — y Pullman Bus resultó reincidente.
La colusión del transporte no fue un episodio aislado, sino un patrón en distintas rutas y ciudades. Acá los cuatro fallos firmes:
La colusión del transporte no fue un episodio aislado: hay cuatro fallos firmes en distintas rutas, y Pullman Bus aparece en tres. Coludirse en precios o bloquear competidores en un servicio esencial.
Cuando los buses se ponen de acuerdo, el alza la pagas tú en cada viaje. Calcula tu caso:
Lo dictaminado es claro; el debate es sobre la reincidencia y lo disuasivo de las multas.
El pasaje coludido golpea sobre todo a quien depende del bus. Hay cómo prevenirlo y cómo reclamar.
El bus es el transporte de quien no tiene otra opción. Coludirse en el pasaje —o limitar la flota para dar peor servicio— golpea justo a quien más depende de él, en fechas en que tiene que viajar sí o sí.
La justicia lo sancionó cuatro veces y agravó las penas por ser un servicio esencial. Pero que una misma empresa reincidiera muestra el problema de fondo: cuando la multa es menor que el negocio, el cartel vuelve.