La boleta de la luz solo puede cobrar una cosa: la electricidad que consumes. Pero la SEC descubrió que Enel y CGE —las dos gigantes de la distribución— metían en la cuenta seguros de vida, asistencias y hasta aportes a fundaciones, más “consumos no registrados” sin justificar. En 2024 las multó por más de $8.800 millones en total y les ordenó devolver. No es colusión: es cobrarte cosas que nunca pediste, escondidas en la letra chica de la boleta.
La cuenta de la luz tiene una regla simple: las distribuidoras tienen giro exclusivo, o sea, solo pueden cobrarte la energía que te entregan. Pero Enel y CGEmetían además seguros de vida y salud, asistencias y aportes a fundaciones — y “consumos no registrados” que no calzaban con tu gasto real.
La jugada vive donde nadie mira: una boleta llena de tecnicismos. Unos pocos miles de pesos de más, multiplicados por cientos de miles de clientes. Paso a paso:
El truco está en un papel que casi nadie lee a fondo: la boleta. Paso a paso:
Así se ve el truco en una boleta típica: la misma energía, pero con ítems que no deberían estar. La diferencia parece chica al mes — y se repite siempre.
Chile tiene una de las luces más caras de la región (varias veces lo de Argentina o China, donde está subsidiada), aunque por debajo de Europa. Sobre esa base ya alta, colar cobros extra duele más.
Separemos lo sancionado de lo que es de otra naturaleza.
Estos cobros se detectaron gracias a denuncias ciudadanas. Revisar la boleta es tu mejor herramienta.
La luz es un servicio que nadie puede dejar de pagar — y por eso la boleta es el lugar perfecto para colar cobros que nada tienen que ver con la energía: seguros, asistencias, “consumos no registrados”.
La SEC lo sancionó con más de $8.800 millones gracias a que la gente revisó su boleta y denunció. La lección es doble: el abuso suele estar en la letra chica de lo que pagas todos los meses — y fiscalizar, como ciudadano, sí funciona.