Entre ~2008 y 2011, las tres grandes cadenas —Cencosud (Jumbo, Santa Isabel), SMU (Unimarc) y Walmart (Líder)— acordaron una 'regla de precio mínimo' para el pollo fresco: no venderlo al público bajo el precio mayorista. La Corte Suprema confirmó la colusión en 2020. Un producto de la canasta básica, sin competencia de precios, en las tiendas donde compra casi todo Chile.
Es la colusión que más directo le pegó al carro del supermercado: las tres cadenas que dominan el retail acordaron no competir en el precio del pollo fresco. No subieron el precio de golpe — hicieron algo más sutil: pactaron no bajarlo. El resultado para el consumidor es el mismo: pagar de más por algo que compra cada semana.
El acuerdo era de no bajar el precio bajo un piso. Paso a paso:
No fue un acuerdo de subir el precio, sino de no bajarlo: pactar un piso para el pollo fresco mata la competencia igual de bien. Léelo de arriba hacia abajo:
Un sobreprecio chico por kilo, multiplicado por millones de hogares y todos los meses, suma una cifra enorme. Mueve las perillas:
Las tres condenadas controlan casi todo el supermercado chileno. Estas son sus marcas — donde, sabiéndolo, puedes elegir:
Como las otras colusiones, ocurrió cuando coludirse aún no era delito penal. Y dejó la misma deuda: castigo sin reparación al consumidor.
La lección: el pollo es de los productos más comprados de Chile: coludir su precio es un impuesto silencioso a cada hogar. Penalizar la colusión ayudó, pero el consumidor que pagó de más nunca recuperó esa plata.
Esta es de las colusiones más visibles: el precio está impreso en la góndola. Un consumidor atento compara y nota cuando el pollo cuesta lo mismo en las tres cadenas.
El consumidor puede notar que los precios no bajan, pero probar el acuerdo necesita los correos internos que solo la FNE allana. Lo que falta: un observatorio público de precios de la canasta básica que marque automáticamente los pisos coordinados.
De todas las colusiones, esta es quizás la más cotidiana: el pollo de la semana, en las tres tiendas donde compra casi todo Chile. La Corte Suprema confirmó que hubo acuerdo — y, como en casi todos los casos, las cadenas pagaron multas pero el cliente nunca recuperó lo que pagó de más. Saber qué marcas son de cada grupo es, hoy, la única herramienta directa del consumidor.