Eso es cerca de US$ 4.500 por cada habitante. La plata sale de impuestos, cobre y deuda. Y se gasta en cosas como pensiones, salud y educación. Aquí, en una página, cómo se reparte.
El gasto total casi se duplicó entre 2015 y 2025. Pero el crecimiento no se repartió parejo: previsión y salud crecieron más rápido que todo el resto.
La PGU (2022) absorbió 14,4 pp de la torta. La transición demográfica volvió línea presupuestaria.
Doblar en 10 años: COVID, GES expandido y deuda hospitalaria empujaron la curva.
Lo único que bajó en términos absolutos. Su porción del presupuesto se redujo a la mitad.
Las tres vistas debajo son para periodistas, estudiantes o cualquiera que quiera el dato crudo, comparar gobiernos y bajar al programa.